• Rabino Skorka

25 años de espera



“La esperanza que se demora enferma al corazón; pero árbol de vida es el anhelo cumplido”

Proverbios 13:12



Los juicios de Núremberg más que punir a los criminales de guerra nazis dejaron una marca que, esperamos sea indeleble, en la memoria colectiva de la Humanidad. Los crímenes cometidos fueron revelados, descriptos mediante miles de documentos probatorios, tipificados y aborrecidos. Los nazis trataron de cubrir sus aberrantes acciones mediante gigantescas fosas comunes en lugares no revelados, destruyendo los cadáveres de las víctimas y la maquinaria asesina que erigieron. Los juicios sirvieron para el castigo de los perpetradores, como advertencia a todos aquellos que con mentalidad desquiciada sueñan con repetir tales acciones y como prevención incesante para la Humanidad toda de mantener la alerta sabiendo de lo nefasto que puede yacer en algunos de sus miembros.

Los juicios a los militares responsables de las atrocidades cometidas durante los oscuros años del Proceso de Reorganización Nacional tuvieron ciertas características similares a los de Núremberg. También aquí se destruyeron las pruebas de las aberraciones cometidas, se hicieron desaparecer cadáveres y fue revelado el infame proceder de aquellos que gobernaron con soberbia e ignominia al país durante siete años.


Dos atentados sacudieron a la Argentina en la década de los noventa. En el primero fue destruida hasta sus cimientos la embajada del Estado de Israel, en el segundo, el edificio que albergaba a las instituciones centrales de la comunidad judía. Ninguno de los dos tiene hasta el presente una respuesta clara y definitoria por parte de la justicia. El silencio que emana de los miles de testimonios y pruebas acumulados después de tantos años de infructífera investigación, desgarra la mente y los corazones de todos aquellos que creen que sólo mediante la justicia, aplicada en todos los ámbitos de la vida, nuestro país hallará una senda de redención.


Mientras los fatídicos hechos no sean esclarecidos, los nefastos motivos que inspiraron a los perpetradores no sean revelados y todos aquellos que localmente facilitaron la realización del crimen permanezcan en el anonimato, la lección no podrá ser aprendida, la impunidad socavará todo respeto por la justicia, los asesinados seguirán clamando desde sus sepulcros y la desazón seguirá embargando los corazones de todos aquellos que soñaron y siguen soñando en Argentina como una “nueva gloriosa nación”.


Este sitio utiliza cookies    |    Privacy Policy    |    © 2018. Todos los derechos reservados   |   Diseño Lucky Sparky

En  |  Es