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  • Rabino Skorka

Shoftim- La justicia y la bondad



Esta parasha comienza con la orden de instaurar un poder judicial y de policía en el seno de la sociedad que los Benei Israel habrían de construir en su tierra. El texto bíblico demanda que todos los vicios que afectan a la correcta aplicación de la justicia sean erradicados. Que no se beneficie incorrectamente ni al poderoso ni al menesteroso, que el cohecho sea eliminado de la conducta social.


La justicia es una de las manifestaciones de Dios en la sociedad humana. Justicia y equidad son la base del trono de Dios, al decir del salmista (89:15; 97:2). En Shabat 10,a; se afirma que todo aquel que juzga a su prójimo con equidad es cual si se asociase a Dios en la creación de este mundo; pues sin justicia toda la creación se desmorona. Raban Shimon ben Gamliel afirma que el mundo se sostiene sobre tres cosas: la verdad, la justicia y la paz (Avot 1:18). El vocablo Elohim es utilizado en el léxico bíblico para designar a Dios y a aquellos que ocupan cargo de mando y dirección en la sociedad (Ver Rashi en Génesis 6.2: Benei Elohim), pero especialmente se lo utiliza como sinónimo de juez (Éxodo 21:6; 22:27).

Pero junto a la justicia debe siempre hallarse presente la dimensión de la bondad y la misericordia (Deuteronomio 6:18).


Una vez enumeradas estas normas, aparece seguidamente la prohibición de colocar imágenes paganas cerca del altar de Dios. La cercanía en el texto entre ambos temas es explicada en el Talmud (Sanhedrin 7,b) diciendo que toda comunidad que designa a una persona incorrecta como juez es cual si estuviese plantando una imagen pagana en el seno de Israel.


La carencia de justicia es un elemento necesario para instalar altos grados de corrupción en el seno de las sociedades, lo cual permite el desarrollo de regímenes despóticos en los que minorías detentan el poder sumiendo a sus pueblos en condiciones miserables de vida. Cuando la miseria, a su vez, deteriora la dignidad de las personas, éstas se transforman en espectros y el paganismo triunfa por sobre el plan propuesto por Dios, de acuerdo a la Biblia, para su socio en la perenne recreación de la existencia: el ser humano.


¡Shabat Shalom!

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