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  • Rabino Skorka

Vaielej - Los dos últimos preceptos

Actualizado: 10 de oct de 2019



En esta parasha aparecen los dos últimos preceptos que, a través de Moisés, Dios prescribe al pueblo de Israel. Ambos refieren a la importancia y centralidad de la Tora.


La anteúltima mitzva –precepto- se denomina Hakhel, reunión. De acuerdo a Levítico 25:1-7, la tierra debía trabajarse seis años y en el séptimo, denominado Shemita, la tierra debía descansar. Una vez finalizado este año de descanso, al terminar el primer día de Sucot del primer año del nuevo ciclo, debía reunirse en el Templo de Jerusalem todo el pueblo, incluyendo a los niños, a fin de escuchar la lectura de ciertos párrafos centrales de la Tora de boca del rey. Este precepto se halla resumido en los versículos 31:10-13 de esta parasha, y detallado en Sota 41,a.


Sucot marca el final del año agrícola (Éxodo 23:16) y el inicio de uno nuevo. Todo cierre de un ciclo es el momento de hacer un balance, es entonces cuando se analiza lo hecho y se proyecta el futuro, es entonces, enseña la Tora, que debe volver a releerse los textos de la misma para proyectarlos en el futuro a construir.


De Deuteronomio 31:19 dedujo el sabio Raba que cada judío debe escribir, o pagar a un escriba la escritura, de una Tora (Sanhedrin 21,2; Yad, Hiljot Tefilin uMezuza veSefer Tora 7:1). Es la última mitzva. Más allá de las distintas formas de cumplir con este precepto, lo importante radica en su mensaje. La Tora es el texto por excelencia que debe acompañar a cada judío en su existencia.


Los dos últimos preceptos refieren al estudio de la Tora, a la meditación en sus normas, pues más allá del cumplimiento impuesto y mecánico de las mismas, la idea es el pulimiento del ser mediante el estudio que conlleva a su cumplimiento.


Antes del recitado del Shema Israel vespertino, se recita una bendición que refiere acerca de los preceptos y de la Tora, diciendo que la misma es nuestras vidas y la longevidad de nuestros días.


¡Shabat Shalom!


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